jueves, 16 de junio de 2011

cara b

Rabia de Devolvedme la vida. Devolvédmela que no sabia, no me dijeron, cómo iba yo a saber, nadie me contó, tráiganme la vida que se va por la alcantarilla, que se esfuma por la ventana, que la tenía entre los dedos y se me hizo pedazos.
Octavia siente cómo los pelos del brazo se le erizan uno a uno. En orden perfecto. Y quedan todos en pie, firmes, esperando el vaivén. Ha terminado la canción y de fondo sólo se escucha el chirriar de los cabezales tirando de la cinta como peones egipcios moviendo piedras para la pirámide.
Cuando la cinta acaba con un clac Octavia se siente como si hubiera estado bajo la lluvia una noche entera después de haber pasado un año revolcándose en barro. Se imagina desnuda bajo un chaparrón, con los brazos abiertos y mirando hacia arriba, con la boca abierta, llorando. Todo el sufrir se desliza por su piel limpiamente hasta que sólo queda la excitación.

El día que me vaya no se lo diré a nadie (Kiko Amat)

2 comentarios:

Carlota dijo...

Ana. Seguimos esperando...

Diane Ross dijo...

Veo que no fue un trato justo.